Las proyecciones dentro de la industria son optimistas para el primer semestre. La tonelada de leche en polvo podría estar arriba de u$s 5.000
La lechería argentina cerró un 2013 complejo: por un lado los productores volvieron a respirar luego de aquel nefasto 2012, pero desde el crecimiento de la actividad, se estima que no se llegaría a los 11.800 millones de litros del ciclo anterior. Si bien las expectativas para el primer semestre de 2014 son buenas, la cadena no termina de despegar.
El dato más saliente del año pasado en la actividad lechera, sin dudas, fue la recuperación del precio percibido por el productor, que tuvo que soportar durante 2012 valores planchados que en muchos casos estuvieron por debajo de la línea de costos, lo que puso en riesgo la continuidad de muchas empresas tamberas de la principal cuenca del país.